Deja a un lado el miedo
todo esta en tu mente.
Que te tenga miedo
la razón, que miente.
Cuestiónate cada idea
que te ha forjado la vida.
Todo lo que no se lea
en la verdad de una herida.
Juega como niño terco
hasta que muera lo insulso.
Canta hasta que ahogue el eco
esas pasiones del vulgo.
Vuélvete Dionisio y medio
para que nadie te cuente
eso de ponerte cuete
y luego buscar un remedio.
Saca la locura oscura
esa que te tiene ausente.
Muérdeme cada ranura
hasta que te sientas fuerte.
No le hagas caso a nadie
ni a la que narra esta idea,
conviértete en lo que sea
pero que respires aire.
Ese es mi consejo rudo y
solo porque yo lo hice
no significa que pise
sin sostener un escudo.
Así que sigue tus letras,
besa todos tus corajes,
platica con los herejes,
no dejes las patas quietas.
Arriésgate a cambiar reglas
romper patrones y a equivocar.
Si yo te pudiera enseñar…
Te enseñaría a arrancarme las medias.